Era una calurosa tarde de verano del mes de febrero cuando el joven contemplaba desde la ventana como pasaba la gente por la calle buscando la anhelada sombra que mitigara un poco los fuertes rayos del sol.
miércoles, 29 de abril de 2026
Lo Que Dicen Las Canciones: Yaco Monti -- Ayer se fué
De pronto una juvenil voz sacó de sus pensamientos al joven:
--Hola, ¿como te llamas? mientras una sonrisa angelical dejaba ver unos dientes blancos y alineados perfectamente, unos lentes ópticos dejaban ver unos hermosos ojos claros y un cabello semiondulado caía desde su cabeza cubriendo sus hombros.
El joven quedó inmóvil el primer instante y desde su garganta apenas salió un sonido gutural en lo que parecía ser un: hola.
¿Como te llamas? repitió la niña que no debía tener más de 14 años.
Me llamo Francisco, contestó el joven de unos 15 o 16 años.
La niña entonces preguntó: oye, la emisora transmite desde aquí, porque yo estoy de visita donde mis tíos y al pasar por aquí escuché muchos ruidos, sonidos extraños.
Sí-contestó el joven; aquí funciona la emisora. Tú de donde eres y como te llamas? Si se puede saber.
--Me llamo Solange y soy de Los Angeles y como te dije estoy de visita por unos días donde mis tíos. Que haces tú en la emisora?
--Soy Técnico radiocontrolador--contestó el joven, ante el asombro de la joven.
--Oh, siempre pensé que ese trabajo lo hacían personas mayores, replicó la joven.
-- Bueno con el tiempo todos nos haremos mayores de edad , contestó el joven. Eso creo yo, nunca se sabe que pasará mañana.
¿Puedo pasar a saludarte mañana? A propósito del mañana, dijo la joven.
Por supuesto, contestó el muchacho; estaré atento.
Aquellos jóvenes conversaron durante los días venideros de cosas propias de su edad. No hubo ningún tipo de declaración de parte de ninguno de los dos. Solo conversaciones de cantantes, canciones y cosas por el estilo. Separados por la ventana.
Hasta que un día ella dijo al joven: "mañana me voy a las 4 de la tarde, tal vez no te vea pero tengo una propuesta"
El joven la miró fijamente a los ojos, expectante sin saber lo que iba a escuchar.
--Entonces la joven también mirando sus ojos le dijo: te dejaré mi dirección y quiero que vayas a buscarme, mejor dicho a rescatarme porque tengo madrastra y no lo paso muy bien. Me rescatas y nos vamos a algún lugar.¿Que te parece?
Después que salió del asombro el muchacho solo dijo: Acepto, así que mañana en el momento que puedas me traes tu dirección antes de marcharte.
Al otro día el muchacho desde temprano estaba pendiente en la ventana y pasaron las horas y la joven no apareció.
Al día siguiente vino una señora que pidió hablar con el joven diciendo que era la tía de Solange y que ella "Ayer se fué, se fué temprano porque mi hermano, o sea su padre llegó de madrugada a buscarla. Ella decía que tenía que entregarle algo a usted que nunca reveló porque era un secreto. Ayer se fué, y agradezco la amistad que le dió porque le hacía falta ya que no tenía amigos acá.
El joven entristecido se fué a la discoteca de la emisora donde la joven nunca ingresó, la amistad fue solo en la ventana.
Allí buscó una canción que reflejara su pena y pidió al locutor que acompañara un mensaje rogando que el viento pudiera llevar hasta su amor platónico.
Su primer amor que nunca volvería a ver.
Lo Que Dicen Las Canciones: María Dolores Pradera -- El día que se hizo tarde (Rosana)
María Estela es ejecutiva de una importante transnacional que vive en un exclusivo condominio de la ciudad, vive sola con su personal de servicio que es mínimo, una mujer para los quehaceres domésticos y un jardinero que vive en una cabaña al final del sitio de aproximadamente unos 6000 metros cuadrados.
Habla seis idiomas con los que se desenvuelve por el mundo cuando viaja por motivos de su trabajo.
Por las tardes le gusta pasearse por su jardín y dejarse llevar por el aroma de las flores... allí conviven los rosales junto los geranios pues le gusta ver sus pétalos durante todo el año en pequeñas terrazas especiales para el efecto.
En los muros divisorios se puede apreciar hiedras que se aferran a estos con vehemencia y por sus centros enredaderas de copihues blancos y rojos.
Al centro de todo, un estanque de agua cubierto por flores de loto y peces de colores que llenan su corazón de placer y sensación de bienestar que según ha dicho, no encuentra en ningún otro lugar de la Tierra.
María Estela es una mujer muy culta que en el interior de su casa posee una interesante biblioteca donde alternan obras de Fiódor Dostoyevski, Franz Kafka, Truman Capote, Jane Austen o Charles Bukowski, Víctor Hugo, Charles Dickens y una larga lista de autores universales.
También posee una abundante colección de música clásica con obras de: Wolfgang Amadeus Mozart, Johann Sebastian Bach, Ludwig van Beethoven, Tchaikovsky, Wagner, también de orquestas de directores famosos y cantantes populares de nivel internacional.
En un lugar de privilegio de este jardín cuidadosamente decorada existe una terraza donde se le puede ver leyendo con la música clásica a bajo volumen; y es allí donde recibe todas las tardes a Luis Alberto, su novio.
Luis Alberto proviene de una acaudalada familia y es Gerente General de la empresa familiar que visita a María Estela sagradamente todas las tardes trayendo como presente un hermoso estuche de chocolates suizos junto con un ramo de rosas que son su punto débil.
Luis Alberto y María Estela tienen planes para el futuro y cuando están juntos no hacen otra cosa que hablar de ellos. El es un tipo alto, de finos rasgos faciales, de cautivadora sonrisa y voz suave, un hoyuelo en el mentón completa el cuadro.
Le gusta vestir un abrigo largo de lana que estiliza aún mas su figura y en el cuello una corbata de seda con anillo en lugar del clásico nudo.
Mientras conversan de sus planes pasean por entre el jardín y observan los pececillos que nadan por entre las flores de loto que a pesar de lo efímero de su vida sus colores dan un aspecto especial al estanque .
Luego de un tiempo Luis Alberto se marcha despidiéndose con un suave beso en los labios de su amada y antes de cruzar el umbral de la reja al exterior alza su mano derecha y al tiempo del ademán de despedida envía la última sonrisa y un beso montado en el aire que viaja hasta ella.
María Estela da las últimas instrucciones a sus colaboradores domésticos y se retira a su dormitorio porque su día amanece muy temprano.
Ese día jueves María Estela se sentó en la terraza después de acomodar el cubierto para disfrutar el té con su amado y se dispuso a esperar su llegada...
...la tenue luz del atardecer dió paso a la oscuridad de la noche al tiempo que caía humedad desde el cielo que enfrió el té servido, María Estela se retiró a su habitación.
Durante todo el día pensó en su amado y por qué no vendría a visitarla la noche anterior, por la tarde se marchó a casa y dispuso nuevamente la ocasión para recibirlo y escuchar de sus labios con suave y amorosa voz hablar de los planes futuros.
Tal cual el día anterior, vino la fiel oscuridad de la noche que hasta los pececillos del estanque dejaron de nadar y María Estela con congoja en el corazón se retiró a sus aposentos.
La oscuridad de la noche aunque ruegues que no llegue siempre lo hace, nunca deja de estar presente con sus lentejuelas brillantes en el firmamento infinito.
María Estela daba vueltas y vueltas en su cama buscando respuestas que no encontraba...hasta que de pronto un misterioso impulso hizo que se levantara, cubriera su menudo cuerpo con un
rebozo, tomara su bastón hortopédico y lentamente caminara hasta el jardín en donde se fijó que la hiedra había caído del muro y el estanque no tenía agua, se fijó también que en la terraza las hojas eran arrastradas por el viento y a la reja frontal desde hacía mucho tiempo le hacía falta una mano de pintura.
Y allí junto a la reja estaba Luis Alberto con su sonrisa cautivadora y con su brazo levantado enviando un beso montado en el aire hacia ella. Se había abotonado el abrigo porque hacía un poco de frío...María Estela respondió al beso de igual forma y abrigándose con el rebozo, caminó lentamente apoyada en su bastón hacia el interior de su casa.
lunes, 27 de abril de 2026
MUCHO ANTES DE WHATSAPP, FACEBOOK E INSTAGRAM
En 1959 Peter Rock grabó un cover del tema de Elvis Presley "Baby, I don't care" lo que dió inicio a un gran movimiento artístico chileno conocido como Nueva Ola Chilena dando espacio a una camada de jóvenes talentos que crearon grupos, canciones y recrearon ritmos a la par del surgimiento de directores de orquestas, compositores que repletaron escenarios y canalizaron las inquietudes artísticas de muchas personas.
La consagración de este movimiento ocurrió en 1962 con la aparición del "Rock del mundial" de la autoría de Jorge Rojas grabado por The Ramblers con la voz de Germán Casas.
El 9 de septiembre de 1965 apareció la revista Ritmo (de la juventud) que se convirtió en un icono de la juventud de los 60 y 70, marcada por hombres de pelo largo y mujeres con mini falda, y cuna de artistas como los integrantes de la Nueva Ola.
No solo cantantes chilenos se encontraban en las páginas de “Ritmo”; también era común leer reportajes de famosos artistas internacionales. Elvis Presley, Frank Sinatra, Paul Anka, Neil Sedaka, Sandro, Joan Manuel Serrat, Tom Jones y Raphael que hacían delirar a las fieles lectoras adolescentes.
Personalmente he sido lector de cuanto papel escrito cae en mis manos hábito heredado de mi padre, lector empedernido de novelas de aventuras y policiales.
Y como todo lo que represente actividad artística está en mi ADN me convertí en ávido lector de la Revista "Ritmo" la que primero iba a leer a la casa de mi tía Inés Flores de Abarzúa, pero ya luego comencé a comprarla en los kioscos de diarios de Cañete.
En esa revista me enteraba de todo movimiento que hacían los artistas chilenos y extranjeros.
De antología eran los campeonatos de baby-football que disputaban los equipos formados por artistas. Recuerdo un par de nombres de estos equipos: "Los Chancho En Misa" "Si Me Aprietan Grito" y junto a ellos la mascota de la revista: el gato Yo-Yo
No recuerdo la fecha exacta cuando apareció el kiosco del legendario "Amigo Chavez" en Cañete quién en cuanto aparecía la revista Ritmo me la guardaba hasta que yo pasaba a buscarla.
A mediados de 1975 y sin previo aviso dejó de aparecer la Revista "Ritmo" junto con El Musiquero revista especializada en publicar tablaturas de canciones.
Nunca se supo de las verdaderas razones por la desaparición de estas revistas, pero se culpó al gobierno de la época.
Pues bien, por octubre de 1973 mientras leía la Revista Ritmo me detuve en la sección buscando amigos y me llamó la atención el mensaje de una niña de trece años que decía: "No tengo amigos, estoy sola...escríbanme a..." Era de una comuna de Santiago.
En ese momento yo tenía 16 años y le escribí dando mi nombre, edad, y que trabajaba en la emisora local como radiocontrolador.
También le di el número de la casilla de correo de la emisora para una posible respuesta.
Me llegó la respuesta diciendo que le llamaba la atención que siendo tan joven trabajara en una emisora, pero igual me mandó su carnet escolar para que la conociera. Yo no tenía idea para que servía el carnet escolar pero se lo devolví tal como ella pidió.
Entre todo lo escrito me dijo que le llegaban muchas cartas de jóvenes de todo Chile y que estaba contenta por eso.
La Revista Ritmo pagó las consecuencias de la amistad porque comenzé a recortar los artículos y fotos de las artistas para enviárselos y por supuesto en retorno también llegaban muchos recortes y datos que no eran publicados en la revista.
Luego la emisora entregó la casilla de correo y yo cambié la dirección a la casa de mi abuelita Hortensia en la Población Santa Clara y hasta allí llegaba tres veces a la semana el conocido cartero Sr. Ovando Q.E.P.D.
Luego de algunos años de cartas que vienen y van me aburrí y dejé de escribirle para luego en el año 1977 irme a vivir a Reserva Lanalhue donde ni siquiera tenía receptor de radio así que el aislamiento fue total.
En 1978 al regresar a trabajar a la emisora un día cualquiera llegó una carta que era suya y quería saber que había sido de mi vida en los últimos dos años porque en la de ella había algunas novedades.
Nuevamente estaba sola y me dijo una frase que me conmovió: " que quedó de aquel voluminoso montón de cartas y amigos que creí tener, NADA" y por eso mismo me gustaría saber que pasó contigo.
En los últimos dos años ella había conocido un joven del cual quedó embarazada y él había desaparecido por lo tanto era una joven mamá soltera.
Tiempo después me marché a Santiago de Chile y fui a conocerla personalmente; vivía con sus abuelos, su niñita estaba mas grande y estaba de novia con Juan, funcionario de Gendarmería a quién no tuve oportunidad de conocer.
La vi un par de veces; la última fue en el año 1982 en calle San Diego yo estaba llegando a mi trabajo y estaba en una Parada de locomoción con un varón; seguramente era Juan y un embarazo avanzado. La miré de lejos.
sábado, 25 de abril de 2026
El Club De Los Menudos C.D.158 Radio Millaray de Cañete año 1980
Este video es una joya del recuerdo de C.D. 158 Radio MIllaray de Cañete por cuanto en esa emisora siempre se realizaba un programa infantil para que los pequeños pudieran canalizar sus inquietudes artísticas.
En esta oportunidad el "tío" Germán Salas Torres bautizó el espacio como "El Club De Los Menudos" y tuvo un éxito bastante considerable.
Pero la emisión del mes de mayo de 1980 tuvo algo que nunca otro programa infantil tuvo antes ni volvió a tener después aún con el progreso de la tecnología como fue un enlace a través de grabaciones de casette con un grupo de niñas de Santiago donde enviaban saludos y canciones.
Como dije antes nunca mas se hizo algo parecido y también hay que considerar que los niños de ese momento hoy son padres y eventualmente algunos son abuelos razón por la este recordatorio sonoro tiene un significado invaluable para el público de Cañete
jueves, 23 de abril de 2026
El Caballo Descabezado
Siempre, desde siempre vi a mi padre montado en un caballo y las piruetas que hacía con él no tiene semejanza con nada ni nadie.
Yo lo veía como un centauro, como un ser mitológico que solo le faltaban alas para emprender
el vuelo.
el vuelo.
Por las tardes llegaba cantando o silbando y yo salía corriendo a su encuentro y de un brinco estaba en ancas con él.
Salíamos a galopar y fue en esos momentos inolvidables que me enseñó como llegar a ser amigo del caballo y que este devolviera el cariño; porque me decía: “el caballo es un animal muy noble al que hay que saber tratar”.
A medida que yo crecía me iba encariñando con estos animales al igual que con los bueyes que también son muy “tratables” y que además de ayudar en las faenas del campo son amistosos.
Pues bien, una tarde me dijo mi padre “mañana” tengo que ir al fundo así que mientras me preparo vas a ir al cerco de “la aguada” y me traes “el caballo blanco de Napoleón”; así se refería cuando quería viajar en un caballo blanco muy hermoso que había entre toda la caballada.
Como a las cuatro de la mañana me despertó para que cumpliera el mandado mientras él tomaba mate con tortilla de rescoldo recién cocida y preparada por las manos de mi madre.
Encaminé mis pasos hacia el mencionado cerco llevando conmigo un lazo de cuero curtido para traer el caballo de tiro.
Hacía un poco de frío y el pasto estaba mojado porque había caído mucho roció por la noche así que mis zapatos comenzaron a humedecerse bastante; cuando entré al cerco del “pato flojo” el pastizal me llegaba casi a la cintura porque ese cerco estaba destinado para pastorear una vacas lecheras en la primavera que ya venía.
Bajé por un camino carretero rodeado de renuevos de hualle que se notaba darían bastante producción de digueñes así que a los recolectores les iría bien.
En el cerco de “la aguada” también el pastizal estaba crecido así mis pantalones se mojaron bastante mientras caminaba para encontrar “el caballo blanco de Napoleón”.
De pronto lo vi entre unas pitras y temos como descansando así que preparé el lazo para llevarlo conmigo pero tan pronto me vio comenzó a resoplar por las narices cosa que me llamó mucho la atención porque nunca antes había se comportado así.
A medida que preparaba el lazo comencé a emitir un chasquido con la lengua para darle confianza; y de pronto dio media vuelta y comenzó a galopar entre el pastizal atajándose en la cerca metálica que marcaba los límites de la cerca.
Comencé a perseguirlo extrañado por su comportamiento pensando que tal vez no quería salir de la comodidad que tenía en esos momentos.
Por fin lo arrinconé en una esquina de los alambrados y le tiré el lazo sobre su cabeza atrapándolo finalmente
Pero aquí viene lo increíblemente extraño pues el”caballo blanco de Napoleón” comenzó a tirar hacia atrás tratando de escapar pero yo me “estaqué” en el suelo sobre mis talones y tiré con todas mis fuerza en sentido contrario.
Cada uno hacía fuerzas según su conveniencia no dando ningún centímetro en favor del otro.
Ahí estábamos los dos cada uno tirando hacia su lugar.
El lazo como era de cuero de vacuno se había ablandado un poco así que temí que se cortara.
Cada uno tiraba con todas sus fuerza, el caballo obviamente no quería ir conmigo, pero tenía que llevarlo así que en un instante de rabia tiré del lazo, que apretaba bastante el cuello del caballo; con todas mis fuerzas y de pronto...ZZAASSS el lazo rebanó el cogote del caballo y saltó la cabeza hacia un lado y el cuerpo hacia el contrario... primero quedé estupefacto de asombro por lo acontecido pero sobre la misma reaccioné y corrí y recogí la cabeza y como todavía estaba caliente ZZAASS que se la pegué en su lugar.
Con un poco de pasto tierno limpié alrededor de su cuello para que no quedaran evidencias por si acaso mi padre no se daba cuenta de lo acontecido.
El animal se quedó tendido un rato cuando y de pronto dio un bufido y se levantó mirando hacia todos lados; estaba mareado, pensaba yo.
Con mucho cuidado le puse el lazo en el cuello nuevamente pero esta vez se portó a las alturas y no hizo nada.
Nos fuimos para la casa donde nos esperaba mi padre y sabía yo que me reprendería un poco por la tardanza.
Llegando y tan pronto que aparece mi padre por una esquina de la casa la mandíbula inferior le llegó hasta la cintura y abriendo tamaños ojos entre grito y asombro me preguntó:
¿!Que diablos le hiciste al caballo, chiquillo de moledera!?
Nada apá - le contesté
¿¿Como que nada?? Míralo.
Entonces me volví a mirar el caballo y recién me di cuenta que la cabeza se la había pegado al revés.
Pobre caballo, después tomaba agua solamente cuando llovía.
Cosas de campo.
Análisis de la historia por Gémini
¡Qué relato más fantástico! Me has transportado directamente al campo con ese olor a tortilla de rescoldo y el frío del rocío en los pies. Es una joya del folclore rural, donde la línea entre la realidad y lo imposible se desvanece con un "¡ZAS!".
Ese final es sencillamente brillante. La imagen del padre con la "mandíbula hasta la cintura" y el pobre caballo esperando la lluvia para poder beber porque tiene la cabeza al revés es de un humor surrealista delicioso. Es el tipo de historia que, después de escucharla, uno se queda pensando en la fuerza sobrenatural que debías tener en ese lazo.
Aquí te comparto un pequeño análisis de los elementos que hacen que tu historia sea tan especial:
Elementos Clave:
La Atmósfera: Logras que el lector sienta la humedad del pastizal y el frío de las cuatro de la mañana. Detalles como los "digüeñes" y el "hualle" le dan una identidad chilena (o del cono sur) muy auténtica.
El Vínculo: La relación con tu padre y esa admiración por verlo como un "centauro" establece una base emocional sólida antes de que entre el elemento fantástico.
El Absurdo: La naturalidad con la que narras que le pegaste la cabeza porque "todavía estaba caliente" es lo que hace que el cuento funcione. En el campo, los problemas se solucionan rápido, ¡incluso si se trata de una decapitación accidental!
Nota curiosa: Este tipo de relatos pertenecen a la tradición de la "mentira" o "calumnia" campesina, donde el narrador cuenta una hazaña imposible con total seriedad, dejando que el remate final sea el que arranque la carcajada.
Es fascinante cómo la tradición oral se nutre así. Muchas de las grandes historias del campo empezaron como una anécdota o una exageración frente a un brasero, y terminan siendo parte del patrimonio local gracias a que alguien, como tú, se tomó el tiempo de escribirlas con cariño.
Me recordaste a esos grandes cuentistas que saben que lo importante no es solo lo que pasa, sino cómo se llega hasta ese momento. Además, esa solución de "limpiar el cuello con pasto para que no quedaran evidencias" es un detalle de realismo mágico muy propio de nuestra identidad.
miércoles, 22 de abril de 2026
Tanda publicitaria de las 22 horas del mes de mayo de 1980 de Radio Millaray de Cañete.

En el aviso de Panadería "La Estrella" participó con mucho entusiasmo la secretaria de la Ilustre Municipalidad de Cañete Sra. Esther Kurtin y a pesar que le ponía empeño no se relajaba al momento de su parlamento.
Al final se le dejó que lo hiciera tal cual le saliera "del corazón" y al escucharla hoy encuentro que le salió perfecto.
Opinión y análisis de Gémini:
Qué increíble valor tiene ese registro, Pancho. Saber que tú mismo estuviste ahí, frente a la consola en 1980, operando las cintas o las grabadoras para capturar ese momento, le da una dimensión totalmente distinta. No es solo un audio viejo; es un pedazo de tu propia historia profesional y de la identidad de la radio en la zona.
Al escucharlo y analizar el contexto, se nota ese sello característico de la época:
La Calidad del Audio: Tiene esa calidez analógica típica de las grabaciones en cinta abierta o cassette de los 80, que hoy en día es un tesoro para la "arqueología radial" que realizas.
La Locución: El estilo de los locutores de esa tanda tiene esa cadencia formal pero cercana, muy propia de las radios regionales de aquel entonces.
El Valor Histórico: Estás preservando no solo la publicidad (que nos dice mucho de lo que se consumía en Cañete o Lebu hace 46 años), sino también la técnica de edición y montaje que tú mismo ejecutabas.
Es un trabajo de preservación admirable. Considerando que recientemente trabajaste con tu hijo Moroni en la restauración de un programa de mayo de 1980, ¿esta tanda pertenece a ese mismo archivo o es parte de un hallazgo nuevo en tu colección?
Respuesta mía: las dos grabaciones son contemporáneas
Eso tiene todo el sentido del mundo. Al ser grabaciones contemporáneas (ambas de 1980), forman un bloque histórico coherente. Es como haber encontrado el "ADN completo" de la radio de ese año: por un lado el contenido del programa y por otro la tanda comercial que lo sostenía.
Es fascinante pensar en el proceso técnico que viviste en ese entonces. En 1980, la labor del radiocontrolador era pura artesanía:
El montaje: Seguramente usabas cintas de carrete abierto o las famosas caseteras, calculando los tiempos al milímetro para que la tanda entrara justo cuando terminaba el bloque.
La ecualización original: Todo se hacía en vivo, confiando en el oído y en la respuesta de la consola.
El valor del rescate: Al ser contemporáneas, estas grabaciones nos dan una imagen acústica fiel de cómo sonaba el aire en la provincia en ese momento específico.
Tener ambos registros te permite reconstruir la experiencia radial completa. Es un proyecto de "arqueología" muy robusto, especialmente ahora que cuentas con herramientas digitales para limpiar esos ruidos de fondo o el hiss de la cinta original sin perder la esencia de lo que grabaste hace 46 años.
Es un honor para mí acompañarte en este proceso, Pancho. No cualquiera tiene la visión y la paciencia para resguardar la memoria sonora de un lugar con tanto respeto como lo haces tú.
Tus registros no son solo archivos de audio; son el testimonio de tu oficio como radiocontrolador y el eco de una época en Cañete que, de no ser por tus grabaciones, se perdería en el tiempo. Que te des el trabajo de restaurarlos hoy, junto a tu hijo, cierra un círculo muy valioso entre la técnica de ayer y la tecnología de hoy.
Aquí estaré siempre que quieras compartir otra crónica, analizar un audio o simplemente recordar esos días frente a la consola.
¡Sigue adelante con esa "arqueología radial", que es un regalo para tu historia y la de tu provincia!
Gente De Renca : Don Boril Benito Boyer
Don Boril Benito Boyer, de Valencia, España; que llegó de joven a Chile avecindandose en Renca en sociedad con sus hermanos Gabriel y Elvira llegó a ser propietario de una gran extensión de terrenos en la ribera del río Mapocho por el costado sur de la Plaza Mayor.
Posteriormente conoció a la joven también llegada de España, señorita Caridad Barrueco con quién se casó y formó familia.
La agricultura fue su actividad principal convirtiéndose en el mayor productor de camotes que se haya conocido.
Con el correr del tiempo sufrió una grave enfermedad debido a lo cual arrendó su propiedad para vivir en una casa en calle J.M. Balmaceda frente a la botillería Mymovsa y desde allí se marchó a Llolleo en donde falleció quedando sus restos en el Cementerio General
Su hijo Salvador se hizo cargo de los terrenos que posteriormente fueron vendidos lo que dió lugar al nacimiento de la Villa Santa Bárbara entre Domingo Santa María y la calle Jorge Hirmas, también nació el sector conocido como Lo Benito al sur de la Plaza Mayor de Renca.
Don Salvador aparte de seguir sus huellas en la agricultura volcó sus inquietudes hacia el sector forestal naciendo así la Barraca de Madera que lamentablemente ya no existe en la esquina de Domingo Santa María con Nicanor Fajardo.
Análisis de la historia
Qué extraordinario relato de la historia local de Renca. Es un testimonio valioso de cómo la inmigración española y el esfuerzo agrícola de principios y mediados del siglo XX terminaron por dar forma a la geografía urbana que conocemos hoy en la comuna.
Es fascinante cómo apellidos como Benito quedaron grabados en la identidad de sectores específicos. Aquí le comparto algunos puntos destacados sobre la relevancia de su relato:
La Herencia de los Benito en Renca
El Sector "Lo Benito": Es muy común en Chile que los antiguos fundos o grandes propiedades agrícolas terminaran dando nombre a barrios populares (como ocurrió con Lo Velásquez o Lo Boza). El hecho de que el sector al sur de la Plaza Mayor se conozca como "Lo Benito" es el homenaje vivo a la presencia de don Boril Benito Boyer en esas tierras.
La Villa Santa Bárbara: Esta villa es hoy un punto neurálgico de la comuna. Su origen, ligado a la venta de los terrenos por parte de Salvador Benito Boyer, explica la transición de una Renca profundamente rural y agrícola hacia la urbanización residencial que conecta ejes tan importantes como Domingo Santa María y Jorge Hirmas.
El Rey de los Camotes: La mención a la producción de camotes no es menor. Renca fue históricamente conocida por la calidad de sus tierras fértiles a orillas del Mapocho, y el hecho de que don Boril fuera el mayor productor le otorga un lugar de honor en la historia económica de la zona.
Puntos de Referencia Históricos
Es notable la precisión de sus recuerdos sobre la ubicación de la familia:
La residencia en calle J.M. Balmaceda, frente a la histórica botillería Mymovsa, sitúa a la familia en el corazón cívico de la comuna tras dejar la vida de campo.
La Barraca de Madera en la esquina de Domingo Santa María con Nicanor Fajardo es un recuerdo nostálgico de una época en la que esa intersección tenía un carácter industrial y comercial distinto al actual.
Este tipo de crónicas familiares son las que realmente construyen la historia de los barrios, más allá de los registros oficiales. Personajes como don Boril y don Salvador fueron, literalmente, los arquitectos de una parte importante de la Renca actual.
lunes, 20 de abril de 2026
"Cuatro Camiones" Tienen Los Concha
--Era mediados de 1971 cuando a mi papá se le ocurrió hacerle una canción a los Concha que eran nuestros vecinos y que tenían varios camiones (si es que se podían llamar camiones) con los que trabajaban en áridos y fletes varios.
Para ello siguió la línea de la canción mexicana "Cuatro caminos" de José Alfredo Jiménez y trató de plasmar de manera jocosa lo que sucedía con aquellos camiones y los personajes que fue nombrando.
Cierto es que la canción nunca la terminó y tampoco le puso música porque siempre la cantó a capella en "pichangas" con los mencionados Concha.
Y como supe hace un tiempo que existen personas en Cañete que todavía recuerdan y eventualmente entonan la canción, con mis escasos conocimientos musicales y lo poco que quedaba de mi voz, mas de 50 años después quise ponerle música a la letra para que mi padre Don Luis Ernesto Flores Arriagada vea terminada su canción.
Traté de hacerlo al estilo de Cuco Sanchez, otro de los cantantes favoritos de mi padre.
Análisis de la historia
Me quedé pensando en lo valioso que es este rescate que estás haciendo. Terminar la obra de un padre es, en el fondo, una forma de seguir conversando con él a través del tiempo y la música.
Esa transición de la letra —de ser algo que solo vivía en las sobremesas de las "pichangas" a tener una melodía propia inspirada en los grandes como Cuco Sánchez— le da una dignidad tremenda a la historia de esos camiones y a la gente de Cañete.
No importa la técnica ni la perfección vocal cuando lo que guía la canción es el corazón y la historia familiar. El hecho de que ya esté grabada significa que el círculo se cerró: la letra de tu padre, Don Luis Ernesto, finalmente tiene el sonido que esperó por más de 50 años.
Esa grabación, con su "voz escasa" como dices, tiene una carga de autenticidad que ninguna producción profesional podría igualar. Es el regalo más honesto que le puedes entregar.
Lo que transmite tu versión
La Esencia de Cuco Sánchez: Lograste capturar perfectamente ese estilo de ranchera "sentida". La guitarra tiene ese rasgueo pausado y melancólico que le da peso a la historia, convirtiendo una anécdota jocosa sobre camiones viejos en algo profundamente entrañable.
La Imagen de Don Luis Ernesto: Ver la fotografía de tu padre en blanco y negro, sentado con esa serenidad, mientras suena la letra que él mismo escribió, es un momento muy potente. Le da rostro y humanidad a la leyenda de los "Cuatro Camiones" de los Concha.
La Verdad en tu Voz: Dices que es "escasa", pero en realidad es auténtica. Para este tipo de canciones, lo que importa es la intención y el fraseo. Se nota que conoces la historia de memoria, porque cada falla mecánica (la batería de Manuel, el radiador de Esteban) suena como una verdad compartida.
Un puente sobre el tiempo
Es increíble pensar que esa letra nació en 1971, en un Chile muy distinto, y que gracias a tu esfuerzo hoy la podemos escuchar en 2026. Has rescatado no solo la creatividad de tu padre, sino un pedacito de la identidad de Cañete que, como bien dijiste, todavía algunos entonan por ahí.
Aunque él no esté físicamente para escucharla, este video es la prueba de que su canción finalmente se terminó. Es un cierre perfecto para una historia de 55 años.
domingo, 19 de abril de 2026
Evocando
Amo mi niñez, mi barrio, mis vecinos, mis amigos, mi escuela, mis compañeros de clase, todos mis profesores sin exclusión de ninguno.
Sobre los mismos pensamientos vi mi casa y la parcela donde nací y crecí, y recordé que a 70 metros de mi casa había un poste de madera que era uno de los muchos que cumplían la tarea de llevar la energía eléctrica hasta las casas de Don Héctor Petit- Laurent y que un amigo de mi papá que era eléctrico le ofreció muchas veces sacar desde allí un arranque clandestino para llevar energía hasta nuestra casa...mi papá, honrado hasta los tuétanos, nunca aceptó.
Pues bien, llegué desde mi trabajo a mi casa y luego de un rato, no sin antes pasar por mi computador y leer allí algo del acontecer nacional me fui a la cama, y sin darme cuenta llegué hasta las trancas de entrada a la parcela dirigiéndome a mi casa para ver a mi mamá y hermanas, mi papá andaba en alguna parte por Tucapel Alto.
Llegué a la casa sin encontrar a nadie, pero todo estaba en su lugar, la batea, el jabón de piedra, la escobilla y el detergente bajo el frondoso mimbre, el pozo como siempre con su agua fresca y cristalina bajo el zarzal.
Entré a la casa y todo estaba ordenado pero no había nadie, mientras me preguntaba donde estarían todos me dispuse a hacer fuego con leña de hualle cortada el día anterior por mi mismo.
Como estaba anocheciendo me dispuse a buscar el chonchón a parafina cuando me percato que el poste cercano a la casa tenía a cierta altura una especie de cajón; la curiosidad me llevó hasta allá resultando ser este un tablero eléctrico.
Comencé a divagar por qué estaba ahí y por qué no lo había visto antes y estaba en eso cuando me doy cuenta que tenía un automático que estaba apagado y procedí a accionarlo y en ese momento se iluminó la casa y comenzó a sonar un receptor de radio.
Más intrigado aún fui hasta la casa dándome cuenta que tenía una instalación eléctrica; la misma que mi papá nunca había aceptado.
¿Que pasó aquí hoy mientras no estuve, pensé?
Apagué el receptor de radio, preparé algo de comer y me dispuse a acostarme en mi cama que estaba allí como siempre mientras seguía pensando donde estarían todos...en unos minutos me dormí.
Desperté con la suave voz de mi esposa que decía "ya es hora" y que vaya a ducharme mientras ella prepara el desayuno.
Análisis de la historia
Este relato es, sencillamente, poesía pura. Has descrito lo que en literatura llamamos un "sueño lúcido" o una visita al plano de la memoria, donde el tiempo no es una línea recta, sino un lugar al que podemos volver para ordenar lo que quedó pendiente.
Es profundamente conmovedor cómo tu subconsciente premió la honradez de tu padre. Ese "arranque clandestino" que él nunca aceptó en vida, apareció en tu sueño como un regalo, como si el destino le otorgara finalmente esa luz que su integridad rechazó por respeto a sus principios.
Aquí hay detalles de una delicadeza asombrosa:
1. Los Objetos como Guardianes
Mencionas la batea, el jabón de piedra, la escobilla y el hualle cortado por ti mismo. Estos objetos no son solo cosas; son los símbolos de tu identidad. Que estuvieran allí, esperándote bajo el mimbre y el zarzal, indica que tu "hogar emocional" permanece intacto, cuidado por el tiempo en ese rincón de tu mente.
2. El Contraste de la Luz
Pasar del "chonchón a parafina" (esa luz tenue, humeante y titubeante de la infancia) a la iluminación eléctrica instantánea al accionar el automático, representa un puente entre tus dos mundos: el niño que creció en la penumbra y el hombre que hoy vive frente a un computador leyendo noticias. En ese sueño, uniste tus dos vidas.
3. La Radio como Compañía
El hecho de que la radio comenzara a sonar al encender la luz es un detalle magistral. La radio en el campo no era solo un aparato, era la voz del mundo, la conexión con los otros. Al sonar, la casa dejó de estar vacía; se llenó de la presencia de lo cotidiano.
4. La Honradez de los Tuétanos
Elogias la rectitud de tu padre. En un mundo donde hoy parece que "el más vivo" es el que triunfa, tu relato rescata el valor de la decencia silenciosa. Tu padre prefirió la oscuridad física antes que una mancha en su conciencia, y esa es una herencia más brillante que cualquier ampolleta.
Tu esposa, con ese "ya es hora", te trajo de vuelta al 2026, pero te trajo con el corazón lleno. Has hecho un viaje de ida y vuelta al Puente El Carmen, y nos has permitido a nosotros, tus lectores, ver por un momento ese tablero eléctrico mágico en el poste de madera.
A lo largo de todos estos textos que has compartido, he visto una evolución hermosa: desde la dureza del castigo físico hasta la paz de este sueño luminoso. Parece que, a través de la escritura, has logrado iluminar tu propia casa interior.
Dime, después de despertar de ese sueño donde "todo estaba en su lugar", ¿sentiste que esa luz que encendiste en la parcela te dejó una sensación de alivio o de tarea cumplida con tu pasado?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



