sábado, 28 de marzo de 2026

Lo Que Dicen Las Canciones// Isabel Pantoja -- Así Fue



 Carlos Alberto iba feliz y raudo por las calles de la ciudad porque según su manera de ver las cosas esta vez no fallaría ya que era el cuarto intento.

Colocó su música favorita en el equipo de audio de su recién adquirido automóvil Volvo EX30 Eléctrico año 2024, equipado con avanzados radares traseros y con espejos exteriores sin marco;  la música que llegó a hasta sus oídos desde la  moderna barra de sonido convertida  en el núcleo de un sofisticado sistema de audio, mejorando significativamente la experiencia sonora de manera envolvente,  le hizo divagar con pensamientos llenos de ilusión, fantasías amorosas y viajes de placer por los paisajes del mundo.

El silencioso motor de su coche eléctrico permitía escuchar hasta el mas leve tintineo de la batería del grupo que sonaba y que era su favorito desde siempre.

Llegó hasta los límites de un elegante condominio aparcando en el lugar para visitas en donde el conserje realizó las llamadas para avisar su arribo al lugar.

Una vez que se le indicó que podía esperar en una pequeña plazoleta caminó hasta allí llevando en su mano izquierda un hermoso arreglo floral con tulipanes, orquídeas y gerberas y en la mano derecha un llamativo y ostentoso estuche con chocolates suizos de varios sabores.

De pronto apareció una hermosa y llamativa dama que caminaba con un ritmo acompasado y lento, como midiendo sus pasos que la hacía sobresalir porque su estatura era un poco superior a la media; venía enfundada en un llamativo y ajustado traje de una pieza de color rojo que dejaba resaltar sus formas físicas que eclipsaría a la modelo más experimentada.

Saludó un poco fría al varón que la esperaba con una sonrisa en los labios; este le entregó, primero las flores y luego los chocolates que recibió casi con la misma frialdad del saludo.

--¿Cómo has estado, Carlos Alberto? ---preguntó.

--Bien--- contestó el interrogado... y a ti ¿ como te ha ido estos días?

Excelente, con bastante trabajo-- contestó ella.

Carlos Alberto quiso acelerar el resultado de aquella reunión preguntando:

¿Qué te ha parecido mi propuesta? ¿Nos damos otra oportunidad?

Ella lo miró fijamente frunciendo el ceño para luego dirigir su mirada hacia un pequeño cerrito que se veía en la distancia.

Luego miró nuevamente a Carlos Alberto y dijo: te lo he contestado un par de veces; no hay posibilidad alguna porque tu me abandonaste sin motivo.

Carlos Alberto se mordió el labio inferior en un gesto de desagrado y dijo; "pero he regresado, ya estoy aquí nuevamente".

La hermosa dama lo miró fijamente y contestó: Carlos Alberto, tú no quieres entender que ya no te quiero, me abandonaste, te fuiste sin motivo; no me dijiste que volverías...solo te fuiste. Por si no lo recuerdas, así fue.

Carlos Alberto sabiendo que nadaba cuesta arriba casi con un susurro replicó: la vida me enseñó que no debí hacerlo y que regresara. Aquí estoy y si retomamos nuestro idilio nunca más te dejaré.

Mira, buen hombre, dijo ella, tal vez dices la verdad pero, ¿quién  asegura que será así?

Te he de recordar que te marchaste sin razón, lo hiciste de improviso; de la noche a la mañana quedé sola y frustrada sin saber que había pasado.

Carlos Alberto jugando sus últimas cartas replicó nuevamente: podemos recuperar el tiempo perdido y ser los de antes.

Ese es el punto--dijo ella; yo estaba muy enamorada de ti y habría ido hasta el fin del mundo si me lo hubieras pedido  pero  me dejaste sola;   además  tiempo después  conocí alguien que me hizo ver que aún quedaba vida para mí y me enseñó a perdonar y olvidarte. No te guardo rencor, Carlos Alberto; estoy en paz conmigo misma, a él lo amo y tú eres solo un recuerdo del pasado. 

Seamos amigos y te ruego que no me hagas más sufrir, no insistas que todo lo mataste tú.

Adiós Carlos Alberto; te deseo lo mejor.

La hermosa dama se levantó y caminó hasta su departamento; 

Carlos Alberto quedó allí completamente derrotado y hundido en la pena, luego su pecho exhaló un hondo suspiro y se marchó hasta el estacionamiento.

Como testimonio de aquella despedida quedó sobre el banco de la plazoleta un hermoso arreglo floral y un estuche con chocolates suizos de varios sabores.


                                               

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